Adrián Herrera Guerra nació un 12 de mayo de 1990. Es natural de la preciosa localidad zamorana de Toro. Siempre tuvo claro que su vida giraría en torno a la creación de empresas. Por eso decidió estudiar Economía en la prestigiosa universidad de Salamanca. La maravillosa ciudad de Tilburg en Holanda le cambió la vida y también la forma de ver las cosas. Anteriormente ya había estado fuera de España, pero está vez fue durante un largo periodo de tiempo por primera vez. Fue una experiencia increíble en la que realmente me di cuenta de que debía aprender inglés. Pensé mucho en la empresa global y en el proyecto que podría desarrollar en el futuro.

Adrian termina la carrera en 2014 y es la propia Universidad de Salamanca la que le llama par que estudie un MBA especializado en empresas familiaresLa idea me pareció fantástica. Durante el máster colaboré con Neumáticos Andrés, una empresa que factura 140 millones de euros al año y que es el distribuidor más importante en España y Portugal. Además, es una compañía que está entre las diez empresas más grandes del sector en Europa. Allí estuve tres años y medio trabajando, desde diciembre del año 2014. En un momento determinado pensé que debía emprender mi propio camino y mi propia empresa. Y así es como llegué al programa Jóvenes Emprendedores Erasmus. Lo cierto es que el programa lo atrapó desde el principio. Así, tras preparar el Plan de Empresa de Jamón, Tapas y Olé se lanzó a la aventura.

Tengo la idea en el erasmus en Holanda. El embutido que llevaba desaparecia al instante. Y así surgió la iniciativa. Además, siempre quise vivir en Italia. Observé que allí se conocen poco nuestros productos y por eso pensé que había que hacer algo al respecto y que debía ser yo quien lo hiciera. Ya había comprado el dominio y en Italia me encontré con Benedetta Ruggeri, mi host en Milán. Tiene una prestigiosa empresa de marketing llamada bbrand. Me ayuda mucho en la visualización de nuestros productos. Mi idea empresarial sigue intacta y lo que quiero es dar a conocer los productos más selectos de ambos países.

Sin embargo, todo proyecto empresarial tiene que hacer frente a dificultades. Aunque te parezca increíble, todavía no se conocen bien nuestros productos. Es un hándicap. Creen que todo es patanegra y no es así. Abrí la tienda online pensando que sería fácil vender y me equivoqué. Por eso planifiqué con Benedetta la creación de diferentes eventos basados en experiencias. Así es mucho más sencillo hablar de productos y de sus precios. El calor de una buena mesa y un buen vino ayudan mucho. Además Milán es una ciudad fantástica. El siguiente reto será contratar dos cocineros tanto de Italia como de España y ofrecer cocina en directo con el concepto “tapas”. También estoy invirtiendo mucho tiempo con todo lo que tiene que ver con redes sociales y he abierto un blog. En el ofrezco sobretodo información de interés para los posibles clientes, como recetas que se pueden cocinar con embutidos o información peculiar sobre los productos que vendo. 

En el futuro Adrian quiere dar un salto internacional y replicar su idea empresarial en otras ciudades europeas como París, Munich o Londres. Quiero crear un concepto de restaurante de calidad a un precio razonable. Deseo combinarlo además con experiencias culinarias diferentes e innovadoras. La gastronomía en general vive años dulces y por eso estoy dispuesto aprovechar este momento al máximo. Para ser honesto me agobia un poco el tema del dinero. Creo que se va acercando el momento de invertir y de consolidar la compañía. No quiero pensar ahora mismo en eso y sí en lo mucho que ha avanzado mi empresa hasta ahora. Mis pasos son firmes y creo mucho en este proyecto. Tarde o temprano será exitoso. Confío en mí. 

 

No juzgues cada día por la cosecha que has obtenido, sino por las semillas que has plantado Robert Louis Stevenson