La excelencia no es un acto de un día, sino un hábito. Tú eres lo que repites en muchas ocasiones. Fue Shaquille O’Neal quien pronunció esta inteligente frase. Y es verdad, lo importante no es lo que consigues en un día, sino lo que logras en el largo plazo de toda una vida. Y es que la constancia y la tenacidad tienen premio. Porque la carrera de la vida no es una prueba de velocidad, sino un test de resistencia. Viene a ser una maratón, donde lo que importa es sobretodo llegar y cómo llegar.

Y la empresa, en cierto modo es así. Son muchos los que toman la salida y solo unos pocos los que llegan a la meta. Por eso antes de lanzarse a correr, es mejor calentar andando y reflexionado sobre cómo va a ser esta carrera. La maratón ya ha empezado y todavía te queda tiempo suficiente para participar exitosamente en la misma. Piensa en ti, en tus fortalezas y debilidades, en tus intenciones, en tus sueños, en tus motivaciones y en tu felicidad. Reflexiona sobre quién quieres ser y dónde quieres llegar y visualízate consiguiéndole. Ahora ponte las zapatillas y calienta amigo. La carrera está a punto de comenzar. Suerte!!!