Los puentes son geniales para invertir en Europa

Los sueños siempre nos mantienen con vida

Babe Ruth, uno de los mejores jugadores de beisbol de todos los tiempos, afirmó que no se puede derrotar a quien no se rinde. Como emprendedor erasmus te diré que es verdad. La derrota no existe si no dejas de buscar la victoria. Con esta cita titule una de las entrevistas publicadas en PinaresNoticias de las que guardo mejor recuerdo. Se la hice a Pedro, un gran amigo del pueblo que siempre tuvo que enfrentarse a grandes dificultades en su vida. Siempre salió victorioso. En cierto modo, fue un gran emprendedor de sueños.

emprendedor erasmus coge el tranvia para ir a trabajar

Porque son los sueños los que nos mantienen con vida. Los sueños son el reloj que da vida a nuestro corazón y que lo hace palpitar y seguir viviendo. Los sueños son como las sonrisas de un niño, honestas y maravillosamente tiernas. Por eso amigo, un buen consejo: por nada del mundo dejes de soñar. Esta aventura comenzó en Lisboa durante el verano de 2017. Necesitaba un cambio en mi vida y acepté un trabajo en Atención al Cliente en una multinacional llamada Sitel.

emprendedor erasmus de fiestuqui en Lisboa

El primer mes fue arrollador. El trainning me devolvió a los tiempos universitarios y a esa excitación por aprender al máximo para hacer un trabajo impecable. Sin embargo, después de dos meses, el trabajo se volvió anodino y muy aburrido. Fue entonces cuando recordé todos los esfuerzos que hicieron mis padres para conseguir que la empresa familiar fuera exitosa en en el tiempo. Pensé que por mis venas corría sangre de emprendedor y fue así como dí con el Programa Europeo para Jóvenes Emprendedores Erasmus. Lisboa fue maravillosa, al menos durante los tres meses del verano. 

Después, volví a casa para reflexionar sobre qué es exactamente lo que quería hacer con mi vida. Viví lo que muchos habréis vivido, la pérdida de respuestas y de seguridad personal sobre el camino emprendido. Volví a preguntarme quién era yo y qué es lo que quería hacer con mi vida y llegué por casualidad a este programa europeo. Después todo fue sencillo. Una llamada de teléfono y la sensación de que había encontrado una nueva ruta para volver a ser feliz personal y profesionalmente. Pero esta es otra historia. Otra maravillosa historia que todavía está por contar.

Porque el destino siempre es el que baraja las cartas, pero somos nosotros los que jugamos la partida (William Shakespeare).