El cementerio más terrorífico de Escocia

Edimburgo cuenta con uno de los cementerios más bonitos y espeluznantes de toda Escocia. Estamos hablando del cementerio de Greyfriars cuya historia se remonta al siglo XVI. Estamos hablando de un lugar santo donde sin embargo fueron enterrados varios personajes de oscura y tenebrosa vida. Tal vez el villano más terrible enterrado allí sea sin ningún género de dudas la del sangriento MacKenzie, un auténtico criminal de la época. MacKenzie era un aristócrata con mucho dinero y poder que tuvo el tenebroso encargo de castigar a un gran número de prisioneros que se negaban a cambiar su religión. Se comenta que su agresividad era terrible y que estuvo involucrado en miles de muertes.

En la actualidad, muchos creen que el fantasma de MacKenzie sigue vagando todas las noches por el cementerio. Y todo porque un vagabundo una noche osó perturbar su descanso eterno. Sucedió que el pobre vagabundo colocó sus manos sobre la tumba del sangriento MacKenzie y la tierra se abrió bajo sus pies. Cayó así en una tumba no demasiado profunda que contenía los restos de las víctimas de la peste. Desde entonces, se han ido sucediendo en el tiempo muchos otros episodios sin explicación. Una mujer apareció inconsciente un día con heridas en el cuello. Muchos aseguran que fue el fantasma de MacKenzie el que lo hizo. Y es que muchos creen que el fantasma regresa a la vida cada noche y que ayudándose de la oscuridad sigue cometiendo todo tipo de malvadas acciones.